jueves, 3 de enero de 2008

Entre limoneros






El sol que nos calienta


alimenta limoneros


enraizados en tu pelo,


que tapizan mi vientre


floreciendo aromas.


Al son del crepitar,


madera viva,


tensamos las cuerdas


que acompasan nuestro ritmo.


Sin fronteras nos buscamos,


sin preguntas,


sin nostalgias.


Entre piedras que protegen


y puertas de dos jamblas.


Los sonidos del mar


escucho en tu oído,


mientras mi arena


se vierte en estallidos.


Es la sal y el limón


de mi tequila


la que encuentro


al filo de tu risa,


es la aurora la que asoma


cuando de tu interior


me siento abrigo.


Al año viejo le han nacido


alas que le rescaten del olvido.

2 comentarios:

Rocio Ramos Morrison dijo...

mariii me ponga usted una foto en que salga mas favorecida, ehhhhhh
mil bicos

Ñoco Le Bolo dijo...

Las fotos, y tal vez el texto, centradas te quedar�an mais guapi�as. Pero es solo una opini�n bienintencionada.