jueves, 27 de noviembre de 2008

Cambios-2


No tolerar cambiar nada en la vida, que la comodidad sea la bandera que guía nuestro caminar, la indolencia y la anestesia los alimentos más apetitosos de nuestra vida.... me parece, sinceramente, un desperdicio...

Alguién me acusa de intensa y exagerada.

Si, si, si.

Lo soy. Soy exagerada en mi expresión, en mis gestos, en mi autocrítica, en el uso del color en mi casa, en el desparrame de cosas a lo largo y ancho de mis habitaciones, en el sentir de las pequeñas cosas, en la imaginación, en dar importancia a cosas que para los demás no la tienen, en la ilusión que pongo en unas flores o en una bañera limpia, o en un desayuno llevado a la cama.

Soy intensa en mis afectos y también en mis odios.

No soy una santa, no estoy equilibrada, no hago yoga todos los días, ni medito sentada en un cojín. Pienso que no todo el mundo es bueno, pero prefiero partir de la premisa de que todos tenemos algo por lo que ser amados o, por lo menos, no desterrados a la indiferencia. Creo que este no es el mejor de los mundos, creo que hay mucho por hacer, por crecer, por aprender, por sentir, por llorar, por reir, por bailar. Que la vida son dos días y que hay que disfrutar, pero que hay cosas por las que es bueno pararse, por las que es bueno cambiar o intentarlo al menos.

Probablemente no soportaría vivir con alguien exacto a mi, porque me parecería demasiado intenso... Pero tampoco con alguien contrario a mi.
Necesito un poco de cuestionamiento de vez en cuando, de la misma manera que necesito cambiar el lugar de los muebles de mi casa o encender velas, o disfrutar del silencio. Es mi manera de hacer limpieza general. Me siento incapaz de vivir en una casa en la que no se mueva ni un cenicero de la misma forma que no puedo dejar de preguntarme por mis creencias.

Cada cierto tiempo reseteo mi pcu, tiro lo que no sirve, actualizo programas y miro a ver si lo que tengo es realmente lo que quiero. Así soy. Así me quiero, así me acepto. Sin perfecciones pero también sin falsas modestias.

Me gusta hablar de sentimientos y darles vueltas hasta que me entiendo. No soporto pasar página y hacer como qué no me acuerdo de lo oído, lo dicho, lo acontecido. Me siento y dialogo. Intentando aclarar, llegar a conclusiones, cerrar las conversaciones. Odio los problemas no resueltos que vuelven una y otra vez. Me desgastan, me agotan. Son moscas cojoneras de verano y no se irán hasta que abras una ventana, los liquides o cambies de casa.

Una cosa no muy buena, cambiarse a una nueva casa y llevarse una mosca cojonera.... no creeis?

5 comentarios:

Meiga en Alaska dijo...

Me presento. Soy la presidenta de la Asociación para la Exterminación de las Moscas Cojoneras, tambien conocida como la AEMC, para servirle.

Creemos fervientemente que las moscas cojoneras son unos bichos inmundos a quienes es necesario desterrar implacablemente, especialmente en el caso que usted describe.

Es literalmente IMPOSIBLE mudarse a una nueva casa en la que habita una mosca cojonera o traerse a la mosca cojonera en la mudanza. Es necesario previamente deshacerse de la susodicha. En caso de que uno no logre deshacerse de ella, es sabido que empezará por comerle la moral, hasta lograr destrozar todo incluso su relación más estupenda.

Lo dicho, abajo las moscas cojoneras. Si necesita ayuda, no dude en contactarnos, por favor.

Y por cierto, que maravilla que seas exagerada e intensa, nena :) Y a quien no le guste, ya sabes, un par de cucharaditas de azúcar o edulcorante en caso de que haya problemas físicos que impidan el consumo de azuquiqui.

Te quiero

Meiga en Alaska dijo...

Por cierto, de photo is beri beri collonutti

Geluka dijo...

Ola Ana,
qué bonitas palabras! emocioneime...
ultimamente ando eu tentando quitarme de enriba algunha que outra mosca de esas, cojonera! ja,ja
e si, certo é que creo que hai que pechalas falando, tamén que para facelo hai que ser valientes, ter forza e confianza nunha mesma. E tamén é moi certo que desgasta moito máis non facelo. Identifícome moito coas túas palabras, e fixéronme sentir ben,como un alivio, unha caricia...
Un bicasso moi moi grande, encántame asistir a túa reafirmación, e eu aplaudoche!

ana p. dijo...

Gracias amigas. Sé que lo decís porque lo creéis y no estáis haciendo la pelotilla. En este momento que entendáis que me reafirmo y que no pretendo con ello sentirme superior a nadie, es un gran alivio. Gracias, gracias, gracias por devolverme comprensión.

irene dijo...

Ole tu arte y que vivan las intensas!!!!!