jueves, 26 de marzo de 2009

Marchen ARRRRR!!!!!


Estoy cansada.

Tener que lidiar con dime diretes y tonterías varias me agota.

Tengo la necesidad de ser quien soy y de relacionarme con otros que sean quienes son.

Nada de caralladas. Simplemente la reivindicación de la individualidad como derecho. Pero tener las cosas claras, no dudar a la hora de elegir un menú, una película, un color, una forma de ocio no está bien considerado. Porqué? Pues porque si te tratas con alguien que no lo tiene claro o que se apunta a tus elecciones es que tú mandas.... Mandar qué?????

Una se supone que la persona que tiene al lado elige ejerciendo su propia libertad. Si elige tu opción será porque le parecerá mejor o quizás si le hubiera dado un poco de tiempo quizás no sería mi opción sino la suya (La lucha por la autoría de las elecciones es algo que me aburre soberanamente).

Pero cuando otros más acostumbrados a una forma de elección distinta, se percatan, te convierten en una mandona que le diriges la vida sin misericordia a la pobre víctima que tienes al lado. Y la tal víctima se calla, apostilla, da medias verdades por respuesta que consiguen que tu fama de Generala del ejercito de todas las tierras, mares y aires llegue a cobrar tal tamaño que nada de lo que haga el otro parezca de su propia autoria.

Y yo me pregunto porqué consideramos malo al que lo tiene claro y no al que se deja arrastrar... en esta sociedad de rebaño de ovejas en las que hay que decir beeeee en el mismo tono, en la misma nota, con la misma intensidad, no se soporta que alguien decida no balar. Los buenos son los corderitos a los que dirige el lobo de siempre.... pero ay de cuando el lobo se encuentra con una cabra que no da su cuerno a torcer.... Entonces el ser corderito es el peor de los comportamientos pero esta vez porque sigues a la cabra....

Yo no quiero ser ni cordero, ni lobo, ni cabra. Sólo quiero ser yo y ya.... Déjenme en paz los que piensan que soy autoritaria, o mandona o marimacho. Déjenme tranquila los que juegan a juegos de seducción porque necesitan un foco que les ilumine todo el tiempo. Déjenme en paz los que no se acerquen a compartir lo que sea pero de verdad. Déjenme los que no quieran conocerme.

No temo estar sola. Ya lo he estado muchas veces. He aprendido a llevarme bien conmigo misma, a no necesitar que nadie me diga que estoy guapa o que aún soy deseable.

La vida me parece un espacio con muchos matices unos oscuros y otros claros, a ambos abrazo sintiendo que ninguno permanece demasiado tiempo. Todo es un pasar, un irse, un venir. En la corriente de mi existencia ya no tengo necesidad ni de nadar a contraconrriente ni de dejarme llevar como pez muerto. Nado y floto a ritmos desiguales, contenta de mantenerme a flote. Curiosa por las orillas que descubro y por las otras tantas que vendrán. No ordeno ni obedezco simplemente vivo y elijo. Si tu elección es diferente a la mía vívela a tu modo, pero no me uses de excusa para no elegir, para no cuidar, para no ver, para no sentir. Es una responsabilidad demasiado grande ser el centro del universo de alguien. No lo necesito, nunca lo he pedido y nunca lo pediré.

5 comentarios:

Blog A dijo...

ufff, yo estoy tan acostumbrada a ser la mala que ya me da igual...y lo peor es que me encantaria encontrar corporativismo femenino y tampoco lo encuentro.. es lo más trsite.
También puede ser que sea mala de verdad..jajajajja
un beso

Anónimo dijo...

Bueno, yo no estoy acostumbrada a ser la mala... tampoco la buena...Este post trata sobre dejarse llevar o tomar las riendas y lo que eso supone en un circulo en el que nadie sabe en realidad quién eres.
En cuanto a lo del corporativismo... bueno, algún día hablaremos de ello. Besitos
Ana P.

Blog A dijo...

Bueno, el que te sigue toma la decisición seguirte, por lo tanto es su elección, si no le gusta lo que hace, sigue siendo su elección no la tuya, lo que piensen los demas, es más dificil de cambiar... en algunos casos importa y en otros no.. en tu circulo no saben quien eres, pero saben quien es la otra persona, si ellos piensan que no tiene criterio, no lo tienen muy valorado.
Yo tomo las riendas de mi vida, cada uno que tome las suyas, me responsabilizo de mis actos, pero no de los de los demas, si estoy con alguien que me sigue, es su vida y el lo quiere así.. ya somos mayores para obligar a nadie y la gente que piense que es así pues le daria las gracias por concederme el don de la manipulación de mentes.
De los silencios y la callada por respuesta, es una forma que tienen de huir hacía adelente.
Debatiremos lo del corporativismo tambien.
menuda chapa te metí jajajjajaj
un besito
Montse.

Mirada dijo...

"La vida me parece un espacio con muchos matices unos oscuros y otros claros, a ambos abrazo sintiendo que ninguno permanece demasiado tiempo. Todo es un pasar, un irse, un venir. En la corriente de mi existencia ya no tengo necesidad ni de nadar a contraconrriente ni de dejarme llevar como pez muerto. Nado y floto a ritmos desiguales, contenta de mantenerme a flote. Curiosa por las orillas que descubro y por las otras tantas que vendrán. No ordeno ni obedezco simplemente vivo y elijo."

Coincido contigo, y creo que muchas personas más, y sólo dando un poco más tiempo a cada persona, se darán cuenta igual que nosotras, que por circunstancias de la vida, hemos aprendido. Justamente, ayer lo hablamos en una reunión de amigos, el mismo tema. Hay un desencanto generalizado como individuo dentro de un grupo. Pues sinceramente creo por pura intuición y propia experiencia más que por conocimientos en filosofía que mientras no recuperemos cada uno de nosotras y nosotros el bien de la persona individual por uno mismo, no podremos construir la nueva sociedad que se quiere y desea, con el objetivo principal de romper el desencanto.

Cada uno llegará a su propio pensamiento individual sin tener que ser manipulado, tan sólo tiempo al tiempo.

Gracias Ana, por darme luz en un momento de confusión emocional.
Claro, me encanta leerte, muchos besos.

Marinha de Allegue dijo...

Ola Ana P:

Sempre é motivo de ledicia achegarse polo teu espazo e reflexionar coas túas acertadas palabras. A individualidade é xusta e precisa para a colectividade cada quen debemos ollarnos e pensarnos en primeira persoa sen moitos aderezos.

Unha aperta grande libre pensadora.
:)