martes, 20 de enero de 2009

Llamada




Cuando recibas mi llamada,
no te escondas en las nieves,
pues el fuego de mi alma
calienta para que medres.

Si me encuentras distraída,
buscando hongos y chisteras,
recupera mi mirada
restituyendo la senda.


Te busco hace tiempo
sabiéndote
entre tinieblas.
Cuando te alcanzo te desvaneces
sin dejar apenas huella.
No extiendo mi mano y te apareces
sin reserva
para anunciarme tiempos de juegos,
leche materna y espera.
Por eso yo te conmino a que acabes a mi vera,
para que no me abandones antes de que crezca la hierba.
A los antiguos convoco,
círculos y tierra,
que sus luces acompañen al ser en esta esfera.
Sin fanfarrías y albricias, que enmudezcan el mensaje
elevo preces de humo, pétalos, escaramujos sin triquiñuelas,
para que la soledad no pierda aniversarios futuros,
y dé bienvenida a la vida que derriba las aceras.




5 comentarios:

irene dijo...

Invoco a todas las fuerzas y espíritus de nuestra madre Natura para que acompañe tus deseos que también son los míoa en este momento...
Me deleito de sentir la felicidad que te sale por los poros ...mi querida un millón de besos y amores ahora para dos..

Meiga en Alaska dijo...

Aunque sea un resquicio de mi educación católica, solo se me ocurre una palabra al leer tu poema

AMEN

Que así sea, mi niña

Montse dijo...

Que bien escribes jodia...
un beso

Westley dijo...

Madre mia, escribes TAN bien, no sabes lo que me alegro de haber encontrado tu blog... desde este momento me hago fiel seguidor. Un beso.

Mirada dijo...

me alegro tanto, cariño, si me vieras ahora... se me caen las lágrimas de felicidad, gracias. Me haces muy feliz. Enhorabuena.